Capitulación

En tu mirada de fuego ardieron los sinsabores
de la razón
una bengala en el fragor de cien mil tambores
del corazón

Y yo en pleno campo de guerra de esos dos
enemigos
hice efectiva sin condiciones mi rendición
a tu abrigo

y sucumbí
con todos mis miedos encañonados
desde el torreón de tus ojos dorados
luego te vi

cerca de mí

There are no comments on this post

Leave a Reply